jueves, 12 de octubre de 2017

El Rincón de mis lecturas/Dime quien soy


Portada de la novela

Amelia Garayoa es el alma de esta historia y un personaje que me ha calado profundamente mientras la leía.
En el transcurso de esta novela asistimos a varios acontecimientos históricos de relevancia que marcaron el devenir de la historia, tales como: El final de la II República, La Guerra Civil Española, la postguerra y la Segunda Guerra Mundial, aportando una gran cantidad de datos que hacen de la ambientación un elemento más de la novela.

Amelia es una joven burguesa, una mujer fuerte, una superviviente en todos los sentidos en los que se puede emplear esa palabra y es el personaje que más ha evolucionado y el que me ha mantenido pegada a las páginas de esta extensa novela. Ella toma una de las decisiones más controvertidas que cambiará su vida para siempre y es que por amor, se comenten muchas locuras, algunas incluso fatales para ti o tus seres queridos. Nuestra protagonista se lanzará a una lucha sin cuartel en defensa de unos ideales que hasta hacía muy poco le eran totalmente desconocidos pero que, de la mano de Pierre, conocerá y se lanzará para luchar por una vida mejor. Entonces dejará de lado su vida acomodada para lanzarse a una red espionaje en la que se dejará la piel y en la que se verá envuelta en situaciones que la llevarán incluso a desear morir.
Es un personaje complejo por las decisiones que toma, por la pasión que le pone a aquello en lo que cree y porque hay cosas que por mucho que se justifiquen no se pueden comprender, pero que a lo largo de las 1098 páginas de esta historia acabas sintiendo una fuerte empatía por ella, por sus sufrimientos, su dolor, y su desdicha pues afrontará situaciones muy duras. Amelia no estará sola en esta aventura, otros personajes de gran relevancia la acompañarán, como Pierre, alguien a quien odié desde el primer instante, James, que me hizo molestarme con Amelia por no valorarlo los suficiente o Max, un nazi que será clave en su vida y con el que acabará pagando su culpa hasta el final de sus días, pues es alguien excepcional pese a lo que representa su uniforme.
La historia de esta mujer bien podría haber sido la de cualquier mujer que acaba quedando en el olvido y que años después su familia quiere descubrir. Será de la mano de Guillermo, su bisnieto, el punto de unión entre el pasado y el presente, que llevará a cabo una investigación para esclarecer qué paso con ella, pese a la oposición de su madre, un personaje insufrible, que apenas aparece y que cuando lo hace es para regañarle por investigar la vida de su bisabuela y no preocuparse por tener un futuro laboral. Y es que el chico no para de viajar por distintos países siguiendo las andanzas de Amelia para entrevistarse con aquellos que la conocían y compartieron vivencias con ella.
Si hay algo que me ha parecido inverosímil ha sido precisamente la forma de recopilar la información, realmente el chico por sí mismo no averigua nada, se limita a recopilar datos de personas que no tienen problema en abrirle su corazón y sus recuerdos de etapas muy dolorosas de sus vidas por el simple hecho de que sea el pariente de Amelia, aparte de que algunos contaban con demasiada edad para tener los recuerdos tan intactos y me resultara poco creíble.
Al final de la historia nos encontramos con un emotivo final, una sorpresa que me hizo emocionarme, como algún que otro pasaje en la vida de Amelia y que me pareció el broche perfecto.
Pese a la extensión la novela no aburre, el uso de narradores múltiples a veces resulta algo chocante, pues si un personaje te cuenta una historia empelaría su punto de vista, no puede saber lo que pensaba otro a menos que le haga partícipe, pero la autora nos muestra sin tapujos todo lo que considera que deberíamos saber, fuese quien fuese el autor de la vivencia y quien lo cuente. De todos modos, recomiendo su lectura y siendo esta la primera novela de Julia Navarro que leo, estoy segura de que no será la última pues tiene una pluma excelente.
¡Nos leemos!
Marian Riva


viernes, 1 de septiembre de 2017

El rincón de mis lecturas/La maldición de los Luján.


Portada del libro

Giros argumentales inesperados, intriga, amor, venganzas, celos, traiciones y una maldición, son los ingredientes de la primera novela de Ditar de Luna, una escritora madrileña que va a dar mucho que hablar y que con esta historia quedó finalista del premio Titania 2015.
Las primeras páginas nos remiten a un hecho acontecido en la bella Granad allá por 1898, en la que una boda de alta alcurnia se ve interrumpida por un extraño e inquietante suceso, que marcará para siempre la vida de uno de los integrantes del matrimonio y de la familia del novio, pertenecientes al marquesado de Mondéjar. A partir de ahí la maldición lanzada contra la familia por parte de una anciana enloquecida por el dolor, será el origen de una serie de desdichas que irán sucediendo hasta nuestros días.
De la mano de Sara, una científica casada con su trabajo en la lucha por encontrar una cura contra el cáncer, iremos acercándonos poco a poco al pasado de esta familia con el que la chica guarda una conexión que ella desconoce.
Y hasta aquí puedo contar siempre que no pretenda destripar más el argumento. Es una historia muy romántica, llena de sentimientos y algunas situaciones que me han dado ganas de vivir, como la sucedida en la Alhambra de Granada. Los personajes están muy definidos en su papel, aunque alguno llega a confundir hasta el punto de no saber qué pensar sobre él y eso es un signo de la maestría de su creadora.
Desarrollada con maestría por su autora cuya pluma es de gran calidad, el ritmo de la historia no decae en ningún momento, es más, a partir de la mitad del libro consigue que la trama sea aún más interesante si cabe.
Perfectamente documentada, Ditar nos invita a pasear con ella por la bella Granada, por sus calles llenas de embrujo y como no por la Alhambra, en la que transcurre una de mis escenas favoritas como he apuntado antes, y que gracias a sus descripciones al leerla, ha sido casi como si acompañara a los personajes.
Es una novela que aun estando dirigida al público consumidor de novela romántica creo puede ser del agrado de todo aquel al que le gusten las sagas familiares en las que se consumen enigmas del pasado que marcan el futuro de sus protagonistas.
Deseando leer la próxima historia de esta escritora.
¡Nos leemos!

Marian Rivas

viernes, 18 de agosto de 2017

El rincón de mis lecturas/Criadas y señoras

Portada del libro
CRIADAS Y SEÑORAS

Se trata de una novela cuya película del mismo título, retrata una etapa de los Estados Unidos tan injusta como actual. Por desgracia para nuestra malograda sociedad, el racismo sigue estando a la orden del día y eso en un país tan desarrollado y aparentemente moderno como este, es mucho decir.
La trama se sitúa en los años cincuenta en plena segregación racial, donde que blancos y negros no se mezclaban si podían evitarlo, en la que los blancos marcaban su supremacía obligando y tratando a las personas de color como si de inferiores se tratase recordando muchas veces al trato que llevo al país a una guerra civil un siglo atrás, eso sí, salvando algunas diferencias.
Skeeter es una joven que sueña con ser escritora y vuelve a Jackson (Misisipi) uno de los estados sureños donde la segregación racial está muy marcada, siendo casi la única de sus amigas que ha terminado su carrera, no se ha casado y busca un futuro profesional alejado de las actividades cívicas vecinales.
Participando en las reuniones de sus amigas que juegan a las cartas en las casas mientras sus criadas negras les sirven el té con pastas o bizcochos hechos por ellas, algo se remueve en la conciencia de esta chica, que empieza a preguntarse si no deberían cambiar las cosas.
¿Es normal que blancos y negros no usen el mismo baño? ¿Es lógico que tengas supermercados diferentes? ¿O que en sus bibliotecas no tengan acceso a los mismos libros?
Cuestionándose todos estos temas, le llega la oportunidad de escribir un libro en el que se plantee todo el modo de vida americano, ese con el que ha crecido y que sus amigas, especialmente Hilly, se encargan de mantener con todas sus fuerzas.
Así irá convenciendo a Abby, la díscola Minny y otra serie de criadas más, muchas al servicio de sus amigas, para que cuenten como es servir en casa de un blanco. Vamos que se mete en la boca del lobo portando un rifle cargado sin saber disparar. A partir de aquí asistiremos a reuniones clandestinas en casa de Abby, pero sobre todo nos adentraremos en una realidad injusta, cruel con las personas que se diferencian de otras por tener la piel un poco más oscura.
Skeeter verá su libro publicado y el gran revuelo que provoca en su pequeña ciudad y en la que todos buscan saber quiénes son las blancas retratadas en él.
Se trata de una historia que, aunque inventada bien podía ser real, muchas de las vivencias que se reflejan en el libro pudieron ser vividas por más de una persona, lo que no deja de ser escalofriante, pero sobre todo injusto. Asistimos a hechos reales como cuando Rosa Park no quiso ceder su asiento a un blanco en el autobús y se negó a ocupar un lugar en la zona reservada para blancos o cuando el primer estudiante negro fue admitido en la universidad y se formaron varias revueltas para impedirle el acceso, y tuvo que ir escoltado, aun cuando el propio presidente Kennedy dio orden al gobernador de que acatasen la ley y éste le respondió que se ocupase de sus asuntos.
De fácil lectura y ritmo rápido nos invita a pensar, a enfadarnos, a sonreír a veces, pero sobre todo a crear conciencia y ver en qué nos estamos equivocando, porque como dijo Martin Luther King: Yo tengo el sueño de que un día incluso el estado de Mississippi, un estado desierto, sofocado por el calor de la injusticia y la opresión, será transformado en un oasis de libertad y justicia. ¿Podremos conseguirlo algún día?
¡Nos leemos!

Marian Rivas

domingo, 21 de mayo de 2017

El Rincón de mis lecturas/Volver a Canfranc

Portada del libro

Lleva mucho tiempo esperando para leer esta novela, pues por las reseñas y comentarios que he leído sobre ella, se trata de una historia que se ama o se odia a partes iguales. Pero como la sinopsis me convencía bastante me decidí a ponerme con ella y fue todo un acierto.
Esta novela cuenta la historia de la estación internacional de Canfranc, en Aragón, un lugar real por el que miles de judíos escapaban de la barbarie nazi hasta Portugal y otros destinos. El escenario y las situaciones descritas, aun noveladas, nos reflejan la crudeza de una de las etapas más crudas de la humanidad.
De la mano de Jana, la camarera del Hotel Internacional, vamos conociendo el entramado que varias personas tejieron para ayudar los judíos, refugiados de la época, a huir. Por aquel lugar, frontera entre la esperanza y la desesperación Jana, Juste, Valentina y otros personajes van mostrándonos la vida en una España sometida y que daba la espalda a la realidad.
Los personajes son complejos en su mayoría, pues se ven obligados a vivir una doble vida de sumisión y rebeldía enganchan desde el principio, amas a los buenos, odias a los manos y deseas que el amor triunfe. Misterios, intrigas y aventuras se entremezclan en esta novela que me ha encantado y cuya lectura no podía dejar.
La pluma de la escritora es excelente, pausada y rigurosa y plantea y desarrolla la historia de forma coherente, manteniendo la intensidad en todo momento en una trama que te arrastra en algunos momentos a un abismo de emociones.
Como colofón final diré que me gustó mucho el desenlace y que leer este libro ha hecho me entren muchas ganas de visitar esta antigua estación.
¡Nos leemos!

Marian Rivas

domingo, 14 de mayo de 2017

El rincón del cine/La Bella y la Bestia


Cartelera de la película

Si hay una película que ha conseguido tocarme el corazón, está ha sido sin lugar a dudas: La Bella y la Bestia, un cuento que es algo más que la historia de una muchacha cuya vida le viene pequeña y necesita salir de ese pozo de sencillez en el que se encuentra inmersa para volar y para ello se pondrá en su camino el alma de un ser atormentado.
Si algo cabe destacar de esta historia cuyo guión se basa en el cuento de origen francés escrito por Beaumont y con diferentes versiones en su haber, es el amor, pero escrito con mayúsculas. Diferentes versiones existen de esta narración que ha llegado a ser universalmente conocida años atrás por la versión animada de Disney que ha cobrado vida con la protagonizada por Emma Watson y que es toda una delicia y un tributo a su predecesora. Colorista, deliciosa, con interpretaciones impecables y una maravillosa puesta en escena que te hace sumergir, como antaño hacía la versión animada, en la aventura de esta mujer, valiente y decidida.
Lo mejor de esta película es su mensaje para grandes y pequeños, y que va más allá del archiconocido La belleza está en el interior, ya que habla de tolerancia, respeto y sacrificio, y hoy día, en una sociedad que cada día pierde un poco los valores en los que se debería sustentar, hace mucho bien que un metraje de este calibre nos los recuerde.
Por ello animo a todo el mundo a verla, a disfrutar y a cantar sus canciones, pero sobre todo a reflexionar sobre el verdadero significado del amor.
¡Nos leemos!

Marian Rivas

lunes, 20 de marzo de 2017

El rincón de mis lecturas/Como fuego en el hielo

Portada del libro

La excelente pluma de Luz Gabás, una de mis escritoras favoritas, nos trae su nueva novela titulada Como fuego en el hielo, una historia de amor inquebrantable, como las montañas que separan a sus protagonistas permaneciendo inalterable en el tiempo.
Se trata de una obra ambientada en la convulsa España del siglo diecinueve, con las guerras carlistas y el reinado de Isabel II como telón de fondo.

Attua y Cristela son los protagonistas indiscutibles de esta obra narrativa en la que el hilo conductor es el amor que se profesan desde niños y que seguirá vivo para siempre, a pesar de que la vida les ponga impedimentos.

La novela se desarrolla en Albort, un pueblecito en el que se cuentan las vicisitudes de los primeros empresarios de balnearios en nuestro país.

Un desafortunado incidente rompe los sueños de Attua de continuar su carrera profesional y seguir los pasos de su tío Ricardo y ha de hacerse cargo de los baños que regentaban sus padres, renunciando  a sus sueños y al amor de Cristela. Esta, una dulce muchacha, fuerte y decidida ve como su vida se desmorona y tiene que continuar sirviendo en la posada en la que vive, con el hijo del dueño, Gabino, acechando su corazón.

Las rencillas personales, los sueños de libertad y un desgraciado accidente sacrifican la existencia de esta pareja y la de sus amigos, Ana, Matías, Belisa o la joven Aurore.
Cristela y Ana se ven obligadas a huir dejando todo atrás: su pueblo, su casa, el amor... Las noticias de su desafortunado destino harán que Attua tome una decisión cuyas consecuencias arrastrará para siempre.

Como no podía ser menos la pluma de la autora engancha desde el principio, haciendo que desees devorar las páginas para saber qué sucederá después. Así asistimos a los cambios políticos de España de la mano de Matías, un liberal que sueña con un país diferente, pero sobre todo asistiremos a la supervivencia de sus protagonistas: Attua y Cristela tendrán que recomponer los pedazos rotos de sus vidas, separados pero unidos en sus corazones.

Diría que estamos ante la novela más romántica de Luz, en la que el amor tiene un peso muy importante en la trama y está presente en casi todos y cada uno de los acontecimientos que en los que se ven inmersos los personajes. De ritmo ágil, nos hará contener la respiración y llorar tanto de pena como de alegría, según avanza.

El contexto histórico está muy bien logrado y aunque algunos pasajes de los enfrentamientos entre carlistas y refractarios me han llegado a aburrir un poco, quizás es porque esa parte de nuestra historia, no conecta conmigo demasiado, logra que te hagas una idea de cómo era la situación en nuestro país de forma bastante clara.

Los personajes están perfectamente definidos y la coherencia y los sentimientos mueven sus decisiones, y consiguen que el lector se enfade con ellos o sufra a partes iguales. He de decir que me han gustado bastante todos, solo Cristela consiguió crisparme en una ocasión, pero al final acabé entendiéndola.
En resumen, se trata de una lectura que me ha dejado un buen sabor de boca al final y recomiendo su lectura.

¡Nos leemos!


Marian Rivas

El rincón de mis publicaciones/Escenarios de Lágrimas de Amor y Guerra


Casi tan importante como los personajes, son los escenarios en los que se desarrolla una historia. Por ello he querido mostraros cada semana los lugares más importantes en los que tienen lugar escenas clave de la novela.
Magda

Magda es sin duda el personaje que lleva el peso de la novela, aquella que teje la historia y que no duda ante nada ni nadie, pues su amor por Karl, la hace fuerte y decidida.

Como amante de la música clásica solía acudir a los conciertos que se celebraban por toda la ciudad a escuchar las composiciones de los grandes clásicos, fue así como conoció al que se convertiría en el gran amor de su vida: Karl. Un joven que la amará hasta el final, y cuyo destino propicia que ella se embarque en una delicada misión.

Karl

En aquellos años era muy habitual que las orquestas deleitaran a los ciudadanos con recitales y conciertos  musicales en los parques emplazándose en los kioskos de música. Un espacio emblemático en el que la gente solía evadirse durante los minutos que durase el espectáculo y disfrutar de una paz que pronto acabaría.

Kiosko de música de la época.

Aquí os dejo un fragmento de la escena en la que ambos se conocen en este idílico escenario: 


«...Cuando todo comenzaba a cambiar, yo todavía no era consciente de lo que aún estaba por llegar, para mí todo era como si fuera un extraño sueño en el que todos nos veíamos involucrados, quisiéramos o no. Yo trabajaba de traductora para una pequeña editorial de libros, fundamentalmente de poesía, aunque a veces caían en mis manos biografías de artistas —sobre todo alemanes—, como pintores, escritores, etc. Por tal motivo nos hacían llegar programas de conciertos o festivales de música —como el de Salzburgo—, al que estábamos invitados, ya que «promocionaban la cultura alemana». 
 Se trataba de conciertos al aire libre, donde sobre todo se escuchaba música de Bach. En uno de estos conciertos —en los que, por cierto, solía asistir de buen grado, ya que adoro la música tenga la nacionalidad que tenga el autor, independientemente de que me «invitaran» en el trabajo a asistir—, conocí a Karl. Estaba sentado a mi lado y no pude evitar mirarle; se le veía tan absorto en la música que parecía que nada ni nadie podría distraerle su atención, hasta que se percató de mi presencia. Me vi obligada a entregarle el programa que se le había caído sobre el césped junto a mi silla, y eso propició que empezáramos a hablar:
 —¿Le gusta el concierto? —le pregunté. 
 —Por supuesto que sí —respondió nervioso.
Debo reconocer que, a simple vista, la primera impresión que me llevé de él nada más verle no me gustó demasiado, le encontraba bastante aniñado, me pareció un adolescente que no sabía cómo reaccionar ante la primera chica que le gusta. No dejaba de mirarme. Yo llevaba un vestido blanco del que con el tiempo me diría que fue, precisamente por su color, por lo que había depositado sus ojos en mí, ya que, según él, me hacía parecer un ángel...»  
(Lágrimas de Amor y Guerra de Marian Rivas)


¡Nos leeemos!
Marian Rivas